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Día 10 Yoga para los que no duermen

Día 10 Yoga para los que no duermen

Hoy fue el día 10 de mi desafío de yoga de 30 días. Hasta ahora, todo bien, aparte de que fue el primer día en el que me apetecía ir a la cama en vez de tirar la alfombra. Fue un largo y agotador día de trabajo. E incluso una vez que me convencí a mí misma de que debía practicar, cada movimiento parecía requerir más energía de la que tenía dentro de mí. Terminé modificando la intensidad de la práctica de hoy para no desmayarme en la derrota en mi colchoneta. Sin embargo, seguí practicando durante una hora antes de relajarme en una savasana que se convirtió en una siesta de una hora. Obviamente una señal de que necesito más sueño.

A pesar de las luchas de hoy, ha sido genial subir a la colchoneta todos los días. Puedo sentir mi cuerpo aflojándose y volviéndose más hábil en las posturas menos difíciles mientras se prepara para tomar desafíos de asanas más difíciles. Normalmente me gusta correr mucho, pero no he corrido en absoluto esta semana porque quería ver cuán flexible podía llegar a ser mi cuerpo si sólo me concentraba en el yoga. Por supuesto, este es un proceso lento y gradual y la mayoría de los avances sólo parecen notorios cuando se compara el rendimiento del principio y el final, pero no necesariamente el progreso del día a día. Voy a seguir avanzando en mi práctica y espero que una buena noche de sueño traiga más energía a los esfuerzos de mañana.

Yoga lovin’:

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