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10 maneras de encontrar la paz

10 maneras de encontrar la paz

1. Métete en tu cuerpo. Cuando no estamos sintiendo paz, normalmente es porque no sentimos nada. Estamos pensando. Y estamos creyendo todos estos pensamientos no pacíficos. También los alimentamos con más energía. Así que para dejar de alimentar los pensamientos, y alimentar la paz en su lugar, nos alejamos de la parte de nuestro cerebro a cargo de los pensamientos y en la parte de nuestro cerebro a cargo de la sensación física. Haz un poco de asanas, ve a correr, lucha con tu perro, o simplemente acuéstate y respira en cada espacio de tu cuerpo. ¿Sientes eso? La paz está dentro. Los pensamientos no pacíficos están fuera.

2. Conviértete en el observador. Una vez que volvemos a nuestro cuerpo, se hace más fácil ir más allá de nuestros pensamientos. Se hace más fácil entrar en el espacio del observador. Puedes hacer esto de pie o sentado, lo que funcione mejor para ti.

  • Bordear tu conciencia a lo que sientes en tu cuerpo, y entonces empezar a notar tus pensamientos. Notar tus pensamientos hace algo poderoso: te saca de ellos y te lleva al observador que hay en ti. La parte de ti que puede observar los pensamientos y dejarlos pasar, en lugar de dejar que los pensamientos te corran en círculos.

3. No seas tan duro contigo mismo. ¿No puedes concentrarte durante la meditación sentada o de pie? Intenta la meditación caminando. O usa mantras.

4. Activa el pensamiento poderoso. Cuestiona los pensamientos que te estresan. Una vez que puedas entrar en tu cuerpo, identificar una creencia como un pensamiento y entrar en el lugar del observador, puedes activar el pensamiento poderoso. Todo en nombre de la paz. Pregúntate a ti mismo: ¿Es cierto este pensamiento no pacífico? ¿Qué podría ser un pensamiento más verdadero?

5. Escucha lo que es correcto para ti. Otras personas pueden no necesitar o querer paz, pero eso no significa que tú no debas. Date permiso para tomarte el tiempo para hacer cosas que te traigan paz. 6. Hazte amigo de tu lagarto interior. Todos tenemos esta amígdala en la región temporal de nuestro cerebro, y están bastante a cargo o el miedo, la ira, y el pensamiento basado en la negatividad. Esa parte de nuestro cerebro también se llama cerebro de lagarto. Prueba esto: La próxima vez que te sorprendas pensando un pensamiento no pacífico, imagínalo saliendo de la boca de un lagarto. ¿Qué es lo que pasa? La mayoría de la gente que hago esto termina riéndose. ¿No te encantaría poder reírte de esos pensamientos? 7. Pregúntate, ¿qué diría Buda? O Shiva, Dios, la Madre Teresa. Consigue una figura de paz en tu vida y ten una conversación con ellos cuando los necesites.

8. Sumérgete en el momento. Usa las herramientas de la atención para ayudarte a estar absolutamente inmerso en el momento, saturado de sensaciones e imbuido de paz.

9. Persigue la alegría. Profundiza más. La alegría es lo que sucede cuando vamos más allá de la mente. No como resultado de reconocer que hemos ido más allá del pensamiento, sino simplemente como resultado de entrar en el Ser que existe más allá del pensamiento. Es una alegría pacífica que nutre y perdura.

10. Practica la aceptación. La aceptación no significa que aceptemos situaciones que no son adecuadas para nosotros, o que nos conformemos con menos de lo que merecemos. Significa que en un momento dado, elegimos la paz en lugar de la resistencia y vemos cómo eso transforma nuestra experiencia del momento.

Pensando en ti,
xL

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Nota del editor: Este fue otro post de la asombrosa entrenadora de vida y profesora de yoga Lidia López.

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