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Going Vegan, Ep. 6 :El aeropuerto

Going Vegan, Ep. 6 :El aeropuerto

Por Raquel Soler Publicado el 2 de enero de 2010 Going Vegan, Ep. 6 :The Airport2010-01-02 0

La aventura de hoy: Encontrar comida vegana en el aeropuerto… recorrí un extremo de la Terminal B de Chicago O’Hare hasta el otro. Si nunca has estado en O’Hare, tengo que decir que es un lugar estelar para una escala. Muchas tiendas y restaurantes interesantes, así como un Brookstone donde puedes probar sus aparatos. Un inconveniente es la falta de Wi-fi gratis. La wi-fi gratis me calentaría mucho los berberechos de mi corazón.

Estaba escribiendo esto con mi cable de alimentación enchufado en la parte inferior de un banco de teléfonos. El aeropuerto estaba lleno de viajeros y la mísera selección de rincones de la computadora no era suficiente. Los usuarios de computadoras inteligentes ya habían vigilado los puntos de venta de su elección, pero un compañero me dejó entrar en el banco telefónico secreto. Mis opciones: nueces y mezclas de frutas, un batido de Jamba Juice, un paquete al azar de verduras crudas, mezclas de frutas y ensaladas de frutas enteras, frijoles y verduras de una parrilla mediterránea. ¡No está mal en un apuro! Estuve muy tentado por un envoltorio de verduras en Starbucks hasta que leí los ingredientes en la parte de atrás y descubrí que la salsa pesto contenía parmesano. El jarabe de maíz estaba en la lista de ingredientes también como un dulce para el pan, el cual – aunque marrón – no era de hecho trigo integral. Todo se trata de la letra pequeña. Me resistí al sándwich y en su lugar tomé una mezcla de frutos secos y fruta, sintiéndome decididamente sano. Anhelando algo caliente, pedí un té Zen y conseguí una manzana para el avión.

El libro de Anti-inflamación ha continuado siendo un recurso estelar. Como le prometí a Alan, he estado investigando y he hecho una hoja de cálculo de excelencia con mis hallazgos. Necesito encontrar una buena manera de conseguir mis Omega 3 que no sean de aceite de pescado. También quiero investigar más sobre el calcio y la vitamina D. Se necesita hacer más investigación. Las próximas semanas iban a consistir en familiarizarse con la col rizada, la mostaza, el nabo y una variedad de alimentos que hasta ahora habían sido descuidados en favor de la romana, la lechuga iceberg y el brócoli. Así que tal vez no tenga que sentirme tan mal por abandonar el gratinado de papas de la Abuela Kay después de todo.

Ahora, es importante señalar que ser vegano no significa comer baguettes francesas todo el día (deliciosas y veganas como son). Es muy posible ser vegano y sólo comer papas fritas y beber coca cola. Como iba a obtener mis proteínas de fuentes vegetales, necesitaba capitalizar lo que estaba comiendo. Los granos enteros y los antiguos súper alimentos como el amaranto y la quinua (¡granos que son ambos proteínas completas, por cierto!) tendrían que ser incorporados. Iba a ser un nuevo mundo de comida ahí fuera.

Envié un email a Alan ayer para decirle que, sí, en realidad había decidido hacer lo vegano y que por favor no me recibiera en ese aeropuerto con una cena de bistec y queso planeada. Veremos como va esto.

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