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5 maneras en que el yoga puede ayudarte a enamorarte de tu cuerpo

5 maneras en que el yoga puede ayudarte a enamorarte de tu cuerpo

Cuando empecé a hacer yoga, no me gustaba mucho mi cuerpo. Rara vez tenía pensamientos positivos sobre él. Sobre todo cuando pensaba en mi cuerpo me sentía frustrado, o avergonzado. Esto suena como algo muy grande para sentir, pero en mi experiencia hablando y trabajando con mujeres, estas son algunas de las formas más comunes en que las mujeres nos sentimos acerca de nuestro cuerpo. Cuando nos damos el tiempo y el espacio para escuchar realmente lo que nos decimos sobre nuestro cuerpo, es sorprendente lo que escuchamos. Es inusual que tengamos pensamientos como “Amo mi cuerpo”, “Mi cuerpo es asombroso”, “Aprecio todo lo que mi cuerpo hace por mí”. La mayoría de nosotros pensamos cosas como: “Ojalá mi cuerpo fuera diferente”, “No me gusta esta o aquella parte” y “Soy demasiado grande”. ¿Y si hubiera una forma de pasar de los golpes al amor por el cuerpo? ¿Y si pudieras pasar de desear que tu cuerpo fuera diferente a ver lo increíble que es? Todo está en el enfoque. No voy a decir que el yoga es la solución perfecta. Pero practicado con la conciencia de cómo puede ayudarte a amar tu cuerpo, el yoga puede ser una poderosa fuerza de transformación positiva.

5 maneras en que el yoga puede ayudarte a enamorarte de tu cuerpo

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  • Nos damos cuenta de cómo nos hablamos a nosotros mismos sobre nosotros mismos. Cuando hacemos yoga, tenemos que estar con nuestro cuerpo y nuestros pensamientos sobre nuestro cuerpo. No hay distracción de los pensamientos de auto-juicio o rechazo. Nos volvemos muy conscientes de lo que decimos sobre nuestro cuerpo. Y ese es el primer paso para pasar de creer esas cosas a darse cuenta de que son falsas. Comienza a notar lo que te dices a ti mismo sobre tu cuerpo. Debemos elegir dejar de alimentar esos pensamientos. Los pensamientos que golpean el cuerpo, como la mayoría de los pensamientos que nos derriban, pueden ser muy atractivos. Hay una parte de nosotros que se inclina hacia ellos, disfrutando de la forma en que nos sentimos. Para continuar creciendo y aprendiendo en nuestra práctica de yoga, necesitamos cambiar nuestro enfoque a cómo estamos creciendo y qué estamos aprendiendo. Y aprendemos a estar en un ambiente muy centrado en el cuerpo sin alimentar esos pensamientos que lo golpean. Para llevar: Concéntrate en lo que estás trabajando en tu práctica de yoga, no en los pensamientos sobre tu cuerpo. Aprendemos a usar nuestro cuerpo de una manera diferente. Durante nuestra práctica de yoga, nuestro cuerpo se convierte en una herramienta para la fuerza física y la flexibilidad. Se convierte en una parte de nosotros que nos permite hacer una parada de manos, levantarnos en una postura de árbol, o hacer un arco en una flexión. Se convierte en una parte de nosotros que nos apoya mientras aprendemos algo nuevo, y luego lo dominamos. Para llevar: Fíjense en lo que hacen ahora, que no hacían antes. Comenzamos a apreciar lo que nuestro cuerpo puede hacer. Ver nuestro cuerpo de una forma totalmente nueva nos ayuda a apreciar lo que puede hacer. Es menos probable que lo demos por sentado, especialmente porque podemos experimentar un cambio tan dramático en cómo nos sentimos después de practicar yoga. Comenzamos a apreciar lo que nuestro cuerpo puede hacer por nosotros. Para llevar: Haz una lista de las razones por las que aprecias tu cuerpo. Aprendemos a ver nuestro cuerpo de una manera diferente. En lugar de ver nuestro cuerpo sólo como algo que debe ser evaluado, medido y comparado con el de los demás, empezamos a verlo como una parte de nosotros que nos ayuda a ganar fuerza interior y exterior, a acceder a una profunda paz y satisfacción, e incluso a empezar a vivir desde un lugar de amor. Para llevar: Ver tu cuerpo como una forma de acceder a un estado interior que comienza a impactar tu mundo y cómo lo experimentas.
  • El yoga es una de las cosas que me ayudó a transformar poderosamente la forma en que me siento con mi cuerpo. No es frecuente que tenga pensamientos negativos sobre este increíble recipiente en el que tengo el honor de vivir. Desde este lugar de gratitud, es raro para mí ver mi cuerpo como algo que debe ser evaluado y comparado con el de los demás. Sólo lo miro y pienso “Gracias”. Y por eso, estoy eternamente agradecido. Espero que estos consejos te ayuden también, xL

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    Nota del editor: Este fue un post de la asombrosa entrenadora de vida y profesora de yoga de Lidia López.

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