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Tu práctica sirve a tu vida

Tu práctica sirve a tu vida

Por Raquel Soler Publicado el 17 de enero de 2009 Your Practice Serves Your Life2009-01-17 0

Primero empecé a practicar yoga para no engordar.

Era una persona bastante neurótica, atlética, de 20 años, que buscaba una forma de mantenerse flexible, «sana» (flaca) y (claro, ¿por qué no?) centrada. Viviendo en NYC con una sana racha competitiva y una obsesión, estaba decidido a ser «bueno» en el yoga. ¡Posición de manos, posición de hombros, equilibrio de brazos! Quería tomar las clases difíciles. Ansiaba el desafío.

¿Estaba mi práctica de yoga sirviendo a mi vida? Bueno, seguro en cierto modo, y bastante inadvertidamente. Aunque mi ego estaba en el asiento del conductor, los beneficios inherentes de la práctica comenzaron a filtrarse gradualmente. Como la savasana y la meditación eran parte de las clases, comencé a calmarme y a darme cuenta del incesante parloteo de mi mente. Después de unos años de yoga, me tranquilicé con el sthira (esfuerzo) y empecé a cultivar algo de sukha (dulzura). Empecé a amar las clases de restauración. Aunque el yoga había comenzado como otra forma de ejercicio, lentamente se convirtió en una forma de moverse más profundamente en mí mismo.

Después de practicar por un tiempo, es hora de hacer las preguntas más profundas. ¿Cómo puede mi práctica servir realmente a mi vida, y al propósito de mi vida (dharma)? ¿Puedo conectar mi práctica con mi gran evolución espiritual? ¿Cómo se alimenta y nutre la intención de mi alma a través de mi práctica?

Nuestras intenciones pueden ser simples. Tal vez necesitamos abrir el cuerpo y la respiración para poder hacer nuestro trabajo diario y estar bien. Tal vez necesitamos practicar el estar presentes para poder tomar decisiones conscientes. Tal vez el yoga nos hace más amables con otras personas porque hemos sido capaces de tomarnos un tiempo para nosotros mismos. O tal vez queremos tomar una clase desafiante porque nos hace sentir más vivos. Tu razón puede ser simple – y es absolutamente tuya. Pero tómate un momento antes de practicar para establecer conscientemente una intención.

Deja que tu práctica sirva a tu vida.

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