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La verdadera dificultad del yoga: Dejar ir

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Esterillas Yoga

Ladrillos yoga

El yoga está en auge hoy en día. Es a la vez una oportunidad de ver esta práctica ancestral difundida ampliamente, pero demasiadas ideas preconcebidas a menudo la rodean!¡Dejemos las ideas preconcebidas! “No soy lo suficientemente flexible para hacer yoga”, “Soy demasiado rápido, necesito un deporte que me permita desahogarme”, “Vengo al yoga para esculpir un cuerpo de ensueño para este verano”…El yoga no es un “deporte” en sentido estricto, me gusta recordar a mis alumnos que probablemente lleguen a mi clase con cien problemas que resolver y que se irán con diez… La verdadera dificultad no radica en el hecho de tener éxito en una asana (postura) mejor que la del vecino en la estera, o en ser capaz de agarrarse de las manos, bajar la cabeza o incluso poner las piernas detrás del cuello: ¡sino en soltarse! El yoga nos permite vaciar completamente nuestra mente… ¡Nos empuja a aceptar la idea de que el mundo puede seguir girando sin nosotros! Y nada lo detendrá, si dejamos de pensar y usar nuestra mente aunque sea por una hora… Al contrario, debemos darnos cuenta de que estaremos más disponibles después de soltarnos una hora, treinta minutos o incluso diez minutos en su alfombra, que si no lo hubiéramos hecho.Es importante tomar tiempo para relajarse y recargarse para mantenerse en lo mejor de nuestra forma mental y por lo tanto física! Platón escribió: “Los males del cuerpo son los males del alma, por lo que no se debe tratar de curar el cuerpo sin tratar de curar el alma”. Así que el Yoga nos ayuda a curar los males del cuerpo y los del alma. Al practicar las asanas, con la cabeza despejada, mantenemos el cuerpo fluido y sano porque hacemos circular la energía dentro del cuerpo y eliminamos toda la tensión. A través del Yoga, curamos los males del cuerpo. Y debido a esto, sanamos más ampliamente, los males de nuestra mente! Aceptar no controlar todo, saber poner la vida en “pausa”, tomar tiempo para recargarse, no tratar de impresionar al prójimo con la magnífica realización de hanumanasana (gran desviación), realizar cada asana en la conciencia, tratar de entender el interior del cuerpo, concentrarse en el camino más que en la postura final, todo en un estado casi meditativo, ahí está la verdadera dificultad del yoga, pero también toda la belleza de esta filosofía de vida !Namaste !Alice es una yogui con pasión por los viajes, la aventura, las puestas de sol, la risa, la naturaleza, la libertad, los descubrimientos y los nuevos encuentros.Enseña principalmente en Burdeos, encuentra más información en su página web.Por Alice Ochronowicz

Inspirado en artículos de Esprit Yoga

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