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El simbolismo oculto de las asanas

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Paloma, saltamontes, guerrero… los nombres de las asanas son a menudo muy vívidos. ¿Qué significan realmente? Clementine Erpicum, yogui y autora, se sumergió en la abundante mitología hindú e hizo un libro de ella. Extractos.EL NIÑO – Balasana (…) Nubes negras oscurecen el cielo, lluvias feroces golpean el suelo, los siete ríos se rompen y los cuatro océanos se desbordan. Es el fin de la era antigua, la destrucción del mundo antes de su regeneración. El sabio Markandeya fue el único testigo de esta inundación cósmica. Salvado por el cataclismo, vagó por la tierra pantanosa en busca de un refugio o un compañero. El viejo, exhausto y desesperado, se detuvo un momento para recuperar el aliento. Una enorme hoja que flotaba en la superficie del agua apareció en su campo de visión. En esta balsa improvisada, un niño pequeño se chupaba el dedo gordo del pie. Totalmente absorto en la tarea, parecía no ser consciente del caos que le rodeaba. […] Markandeya se acercó, el niño abrió la boca, y el sabio fue succionado. Un momento después, el viejo estaba en el vientre del niño. Y allí, a su alrededor, el anciano reconoció árboles, ríos, pájaros, bandadas, calles, ciudades, todo el Universo, ¡el que había sido destruido por la inundación! El sabio caminó durante mucho tiempo, más de cien años, sin llegar nunca al final de este cuerpo. De repente, el niño exhaló y la mujer sabia se encontró fuera. “Espero que hayas descansado bien”, le susurró el niño. El niño, que tenía la Creación en su interior, esperaba el despertar de Brahma para devolver la vida al universo. El niño sabía que las cosas nunca mueren: desaparecen en un instante, sólo para reaparecer cuando llega el momento.SimbolismoEn la tradición hindú, los sabios se comportan como niños: libres de todo apego y aversión, son dueños de sus deseos. Actuando sin intención o motivo ulterior, los sabios, como los niños, están completamente en sintonía con su ser real. Al adoptar este estado mental, el yogui podrá descansar en la postura del Niño. En Balasana, el torso está inclinado sobre los muslos para proteger los órganos vitales. Es una postura segura, por la cual uno dobla su cuerpo para encontrar refugio dentro de sí mismo. Es una postura segura, en la que uno dobla su cuerpo para encontrar refugio dentro de sí mismo. […] Asimismo, en una sesión, la postura ofrece al yogui un momento de descanso entre dos posturas más exigentes. Fuera de la sesión, es una oportunidad para rendirse y observar, de forma pacífica y concentrada. No importa cuán grande sea la inundación circundante, Balasana ofrece la oportunidad de descansar dentro de uno mismo.El resto del libro se puede encontrar en el número 49 de Compagnia dello yoga que se encuentra actualmente en los quioscos o pulsando aquí.el libro: Clémentine Erpicum, Le chien tête en bas, 45 histoires d asanas, ed. La Plage, Illustrations de CAaT

Inspirado en artículos de Esprit Yoga

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