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Namasté, oda a la paz, la unidad, la luz

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Esterillas Yoga

Ladrillos yoga

La postura simbólica de las manos palma contra palma, Anjali Mudra o Namaste Mudra abre o cierra las sesiones de yoga. Descubramos el simbolismo de esta práctica.

Por Armelle BontempsAnjali Mudra (namaste, o gesto de oración) nos recuerda, con un simple gesto, que todo está allí, aquí, en el infinito de la palma de nuestras manos. Es una práctica poderosa para conectarse a uno mismo, al momento presente, a lo sagrado, al universo. La luz entre las palmas de nuestras manos, en el fondo de nuestro corazón o en el surco de nuestra visión interior: iniciamos un proceso de apertura que afecta tanto a nuestro comportamiento hacia nosotros mismos como a los demás. Practicante de yoga durante más de 30 años y profesora en Angers, Catherine Braua fue entrenada en la India por el Swami Gorakhnath en el Agastya Siddha Ashram, donde pasó 5 años de su vida. Ella lo explica: “namasté es un gesto de humildad, uno se olvida de sí mismo para unirse a lo sagrado. Nama significa “inclinarse”, como significa “yo” y significa “tú”, literalmente Namaste significa “me inclino ante ti”. Es la más profunda humildad que nos pone a todos al mismo nivel. En la India, el namaskar es ampliamente utilizado, es más poderoso que el namaste, porque lo sagrado está más presente. En namaskar, askaram significa “mis arcos divinos ante tu divino”. “Reconocer lo divino en uno mismo y en los demás es una fantástica epopeya y a menudo el camino de toda una vida…” A menudo se hace delante del Anahata Chakra, el chakra del corazón, no es raro manifestar Anjali Mudra delante del Ajna Chakra (el chakra del tercer ojo o de la intuición): Juntos, forman una sutil combinación de este estado supremo de conciencia y toda la fuerza de implicación que ponemos detrás de él. Al asociar estos dos compromisos personales y universales, abrimos la puerta a la humildad y a la predisposición de nuestras mentes a embarcarse en el camino de la luz. paz, alegría y gratitud. Namasté es también un gran momento de paz y alegría compartida. “Al final de las clases de yoga que ofrezco, cuando pronuncio Namasté , me siento infinitamente agradecida por la presencia de cada uno de los participantes, es mi manera de agradecerles y de conectarnos juntos al universo… Es un tiempo de paz y de silencio”, explica Francine Penove, profesora en Burdeos, Para Julie Giacomini, profesora en Ardèche, es “un gesto profundamente espiritual que nos permite asentarnos en una gran gratitud”. Es para saludar y agradecer el linaje de eventos, personas y circunstancias que hacen posible el presente. Gracias a mis padres, a mis amigos, a mi familia, a mis maestros…, a todos los que me rodean y a todos los maestros que forman parte del linaje de la enseñanza. Es ser capaz de alegrar el momento. “Mudra”, un gesto sagrado El Mudra, que significa “sello”, es un gesto codificado hecho con las manos, los dedos, el cuerpo… Mencionado en los Vedas (textos filosóficos sagrados), los mudras datan de más de 3000 años. Originalmente, están relacionadas con las prácticas espirituales y se utilizan para invocar a las deidades. Cada mudra tiene su propia energía que influye en la atención, la concentración, el estado interior y el estado de conciencia.

Este artículo es parte del número especial “Empezando en el Yoga” actualmente en los quioscos o accesible a través de nuestra página web.

Hors Série Empezando en el Yoga

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