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La dieta del yogui

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Vitaminas

Una dieta de calidad, saludable y concienzuda es un aliado precioso para una buena práctica del yoga. Ayuda a mantener el cuerpo vital y saludable.

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Practica siempre con el estómago vacío

Desde un punto de vista práctico, es aconsejable no comer antes de una clase de yoga. Deberías esperar unas dos horas antes de practicar. Algunas posturas de yoga comprimen el abdomen y puede que sienta molestias o incluso dolor si hay comida en el estómago. Las inversiones (postura en la cabeza, equilibrios en las manos, en los hombros) colocan el estómago más alto que el corazón, cambiando su relación con la gravedad. Si el estómago está lleno, puede provocar náuseas e incluso vómitos. También hay una razón energética: cuando el cuerpo digiere, la sangre y la energía vital se concentran en el estómago. Esto también explica cierta somnolencia después de una comida de mediodía demasiado abundante. La práctica del yoga busca establecer un equilibrio en la circulación de la energía en todo el cuerpo. Por lo tanto, sería contraproducente «forzar el juego» durante la digestión. No sólo las posturas serán menos fáciles, sino que la digestión también podría verse obstaculizada.

Hidratar y remineralizar

Si se aconseja no comer antes de la práctica, se aconseja sin embargo estar bien hidratado. Beber suficiente agua es una buena manera de diluir la sangre para que pueda circular más libremente por las venas y arterias. Una taza de infusión tibia media hora antes de la práctica puede facilitar la flexibilidad. Del mismo modo, beber otra taza de infusión tibia después de la clase ayudará al cuerpo a evacuar las toxinas liberadas por el trabajo de las posturas. En ciertos tipos de prácticas más intensas desde el punto de vista físico (Ashtanga, Vinyasa, Bikram, Acroyoga), la transpiración hace que el cuerpo pierda no sólo agua, sino también sales minerales. En estos casos, no sólo debe rehidratarse sin demasiada demora, sino que también debe pensar en comer medio aguacate o medio plátano, o poner unas gotas de salsa de soja orgánica en su té. Esta es una forma natural y sabrosa de proporcionar al cuerpo potasio, manganeso, cobre, fósforo y otras sales minerales.

Escuchar y respetar

El yoga nos invita a escuchar a nuestro cuerpo y tratarlo con respeto. Por lo tanto, hay principios de buena nutrición, de acuerdo con el espíritu del yoga. El estilo de alimentación de un yogui está, por lo tanto, atento a la calidad de los alimentos que ofrece a su cuerpo y a las dimensiones éticas y ecológicas de estos alimentos, incluso antes de que lleguen al plato. El yogui también presta atención a la forma en que come, tomando las comidas de una manera tranquila y sin prisas, se complace en probar y apreciar el verdadero sabor de la comida.

¡Buen provecho! O más bien: ¡momento de apetito!

Por Pamela Weber

Puede encontrar el artículo completo en nuestro número especial Salutaciones

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